miércoles, 15 de octubre de 2014

Batallones de milicias juveniles (Publicado en Tal Cual y RunRunes)

Imaginemos por un momento a la Mesa de la Unidad Democrática, o a alguno de los partidos que la integran, anunciando la creación de batallones de milicias juveniles.  Inmediata sería la persecución de las autoridades, con cárcel para los involucrados, allanamientos y denuncias de los voceros rojos censurando el terrorismo de la oposición.  Es un ejercicio absurdo, pues en la alternativa democrática no hay lugar para ese tipo de  propuestas, de claro corte fascista.
Sin embargo, ese es exactamente el anuncio que ha realizado el Partido Socialista Unido de Venezuela esta semana: la creación de batallones de milicias juveniles dentro del partido de gobierno, que conviertan a la juventud en “garantía de la continuidad de la lucha”, fortaleciendo la cacareada unión cívico-militar.  Sabemos de sobra lo que esto significa: por un lado, la continuación de la tutela militar sobre la sociedad toda, rasgo omnipresente de este régimen; por otro, el desmoronamiento de la institucionalidad militar, sujeta ahora no sólo a tolerar, sino a formar grupos paramilitares al servicio de intereses particulares, en absoluta violación de la Constitución.  Además, formar batallones de milicias como garantía de la continuidad de la lucha alerta sobre las intenciones del gobierno, acusando su desgaste y crisis de popularidad, de garantizar por vías distintas a la democrática, su permanencia en el poder.
Junto a estos batallones de milicias, el PSUV creará patrullas y brigadas juveniles.  No faltarán las explicaciones y justificaciones que intenten despachar la terminología bélica como un simple recurso retórico, un simbolismo revolucionario.  No obstante, lo cierto es que las palabras importan y el lenguaje también.
Cuando le dicen al pueblo venezolano que habrá brigadas, milicias, patrullas, no queda sino imaginar grupos armados en defensa del partido de gobierno, guapos y apoyados por las mismas instituciones que dicen promover iniciativas como el desarme voluntario a cambio de becas y motos.  Mas aún, cuando le dicen a un chamo con franela roja que va a formar parte de una brigada, de una milicia, ¿qué puede sino imaginarse en un marco de lucha armada y del poder que traen los fusiles frente a los civiles desarmados?
El discurso alimenta la violencia.  Así ha sido durante quince años de incitación al odio, a la división, al conflicto permanente y al enfrentamiento.  Y cuando se acaba la cadena se ve en la calle el resultado: ataques a periodistas, a estudiantes, asesinatos que quedan impunes bajo una boina roja, como los de Génesis Carmona, Robert Redman, Bassil Da Costa y muchos más.
Nuestra juventud sufre más que ningún otro grupo social los embates de la violencia, de la falta de oportunidades, de la crisis de vivienda, del desempleo y el empleo precario.  El gobierno, lejos de ofrecer oportunidades reales para el avance de los jóvenes, atenta directamente contra su potencial.  El déficit de escuelas sigue intacto, el presupuesto para las universidades y la investigación es una burla, la juventud sigue siendo una generación de arrimados, los venezolanos que con mucho esfuerzo se forman afuera quedaron guindando por un gobierno cuyas prioridades están en La Habana y la Fórmula 1.
Como demócratas y progresistas, rechazamos la intención de militarizar la juventud venezolana y la permanente incitación a la violencia y al enfrentamiento de pueblo contra pueblo.  Este modelo, fracasado una y mil veces, le falló a la juventud.  Frente a ese fracaso, nuestra propuesta de una Venezuela libre, de avanzada, incluyente y de oportunidades, en la que los jóvenes, lejos de ser carne de cañón de experimentos fachos, sean los grandes reconstructores que conduzcan al país, finalmente, al Siglo XXI.
@danielfermin

martes, 14 de octubre de 2014

El Nacional: Primero Justicia presentará proyecto de bono de medicinas para pensionados y jubilados


Daniel Fermín, coordinador adjunto de Organización PJ en Caracas / Cortesía PJ

Daniel Fermín, coordinador adjunto de Organización PJ en Caracas / Cortesía PJ

El anuncio lo hizo el dirigente juvenil Daniel Fermín, coordinador adjunto de Organización PJ en Caracas, durante una jornada de recolección de firmas

EL NACIONAL WEB14 DE OCTUBRE 2014 - 05:18 PM

Primero Justicia (PJ) anunció hoy que en los próximos días presentará ante la Asamblea Nacional (AN) el proyecto de ley de bono para medicamentos a jubilados y pensionados con el respaldo de más de 200.000 firmas.
 
El anuncio lo hizo el dirigente juvenil Daniel Fermín, coordinador adjunto de Organización PJ en Caracas, durante una jornada de recolección de firmas realizada hoy en la plaza Brión de Chacaíto.
 
El proyecto fue anunciado inicialmente el pasado 20 de agosto por el diputado Alfonso Marquina y desde entonces la tolda aurinegra colocó puntos amarillos en los 335 municipios del país para recoger firmas.
 
La iniciativa establece una bonificación, cuyo monto es uno de los puntos a debatir por el cuerpo legislativo, que permita a cada pensionado y jubilado costear los medicamentos.
 
Fermín explicó que el proyecto de ley forma parte de la agenda social de PJ y será presentado por iniciativa popular a la AN en momentos cuando Venezuela atraviesa por la peor crisis económica en la historia del país.
 
“La economía está por el piso por el fracaso del modelo gubernamental, la canasta alimentaria aumentó en 90 por ciento que supera los 24 mil bolívares, mientras que el salario mínimo se ubica en 4.251 bolívares”, observó el dirigente político.
 
Consideró que además de la escasez que se observa en todos los rubros y los altos precios la gente tiene que decidir entre la comida o las medicinas.
 
Fermín indicó que el proyecto beneficiará a tres millones de pensionados y jubilados de acuerdo a cifras oficiales y recordó que una propuesta similar prometió el presidente Nicolás Maduro durante la campaña electoral de 2013.
 
“Eso quedó en el olvido pero el proyecto será llevado a la AN por iniciativa popular como se hizo con la Ley Desarme y Ley del Primer Empleo propuestas por PJ”, dijo.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Prioridades rojas (Publicado en Tal Cual y RunRunes)

El país va por un lado y el gobierno por otro.  Los venezolanos vivimos la peor crisis de nuestra historia reciente: la escasez y el desabastecimiento cruzaron del mercado a la farmacia, poniendo en riesgo la vida de millones; la violencia sigue allí, incólume, diezmando a nuestra juventud; el año escolar arrancó con el mismo déficit de escuelas y los mismos salarios de hambre para los educadores; el empleo es insuficiente y precario; la vivienda continúa siendo un drama para la clase media y los sectores populares; los hospitales operan en condiciones deplorables; las misiones sociales están desmontadas; la inflación sigue su marcha invicta; diciembre es una gran incógnita en la que ni el Niño Jesús ni las hallacas están seguros.
Es un panorama desolador, sin duda incompleto, que dibuja apenas una fracción de las penurias que vive la gente en medio de una bonanza petrolera sostenida.  Por eso es mayor la estridencia de los anuncios de un gobierno que perdió la brújula, si es que alguna vez la tuvo.  En pleno brote de dengue y chinkungunya, con escasez de medicamentos y alimentos y la violencia desbordada, Nicolás Maduro anuncia el lanzamiento de un tercer satélite al espacio.  Son millones de dólares que benefician a los chinos y a sus socios en la camarilla gobernante, pero que golpean al pueblo en la boca del estómago.  Es un insulto.
No es la primera vez que las prioridades rojas se alejan de las prioridades de la gente.  Este año se presupuestó 43% menos recursos para los hospitales que el año pasado y la asignación de divisas para el sector salud se redujo en 21,3%.  Ya en marzo no había yodo para tratar el cáncer en los centros de salud.  El gasto militar se llevó por los cachos a lo invertido en electricidad y hemos tenido cuatro apagones nacionales desde entonces.  En mayo, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó a Conatel revisar las letras de las canciones de reggaetón.  Como lo lee.  Millones de dólares se van en vallas y campañas propagandísticas en las que intentan convencer, o convencerse de, que “Maduro es pueblo”.  En junio el gobierno asomaba la intención de controlar las redes sociales y, más recientemente, el país se escandalizaba por la actitud botarata de un Maduro que habría gastado dos millones y medio de dólares en cuatro días durante su visita a Nueva York, sin contar los 5 millones de dólares que prometió para el tratamiento del ébola en África y los recursos donados a vecinos del Bronx.  Esta semana el Ejecutivo destinó 80 millones de dólares para remodelar el hotel Alba Caracas.  Prioridades rojas.
De nuevo, es tan sólo una imagen parcial de la irresponsabilidad administrativa del régimen.  Allí falta retratar el presupuesto de gastos personales del presidente, que supera el asignado a varios ministerios y áreas que deberían considerarse de urgente atención.   Cuadro incompleto, pero suficiente para dejar claro que los intereses del gobierno son muy distintos a los intereses del pueblo venezolano.
Entre tanto, la única contraloría que existe es la contraloría social, esa que ejerce la gente organizada en la calle, los partidos, los trabajadores, los gremios, alzando la voz de protesta ante la decadencia, la indolencia y el descaro oficial.  Las instituciones, en especial la Contraloría General de la República y la Asamblea Nacional, nada dicen, nada hacen.  Más bien dejan hacer, dejan pasar.
No sólo no gobierna el pueblo, sino que tampoco gobiernan para el pueblo.  Lo suyo es el control y los privilegios.  Sus prioridades se centran en lo que pueda procurarles lo uno y lo otro.
Venezuela necesita urgentemente un cambio que permita alinear las prioridades del gobierno con las prioridades de la gente.  Para ello es particularmente importante el ineludible reto que se avecina en la forma de las elecciones de una nueva Asamblea Nacional, que controle el gasto, alinee el interés colectivo con el presupuesto nacional y permita que los recursos que son de todos los venezolanos y la fuerza toda del Estado se redirija hacia la resolución de las grandes crisis que vivimos.  Frente a las prioridades rojas, encapsuladas en el beneficio de las cúpulas dominantes, nuestra propuesta de progreso, cuya prioridad es y siempre será el bienestar y el avance de todos los venezolanos.
@danielfermin

miércoles, 1 de octubre de 2014

La metáfora del bien cuidao' (Publicado en Tal Cual y RunRunes)


“¡Bien cuidao’ panita!” vociferó a media cuadra el hombre apenas me bajaba del carro.  Es una calle concurrida, en la que se dibujan una clínica, un viejo colegio, su iglesia y una panadería, de las clásicas de la ciudad.  Quizás por ello no sorprende la presencia de la policía, allí, a escasos metros del agente amateur que dice garantizar la integridad de mi automóvil a cambio de unos cuantos billetes.  Todos los hemos visto, en distintas zonas de nuestras ciudades.  A veces son más parqueros que vigilantes, otras se tornan lava carros y pulidores.  Ya forman parte de lo citadino, de la cotidianidad urbana.
Detrás de la puntualidad de un oficio y sus representaciones se solapan realidades que ponen de manifiesto la crisis que vivimos, la metáfora del fracaso.  El desempleo, que lanza a los venezolanos al rebusque en la calle.  La anarquía, que ha llevado prácticamente a la privatización de los espacios públicos.  La inseguridad, que obliga a los ciudadanos a adaptarse de manera casi evolutiva.  Y, por supuesto, el tema de acostumbrarse, esa palabra que causa terror en los que vemos la desintegración del país.
La dinámica del “bien cuidao’” no es más que una ilusión.  Lo es para él y para ella, en primer lugar, que saben que nada pueden hacer, a la hora de la chiquita, para enfrentar al hampa.  Igual se ganan lo suyo, todos los días, de sol a sol, bregadores de un trabajo callejero hijo de la falta de oportunidades.  Unos les pagan por miedo, pensando que es mejor hacerlo que arriesgarse.  Prejuicios, experiencias negativas.  Otros lo hacen por solidaridad, el venezolano no ha perdido eso ni en el más duro de los momentos.  Pura ilusión, también para el que consiente, temeroso o solidario.  Sabe que de nada sirve si el malandraje se antoja.
Y así va un país todo.  Los venezolanos estamos de nuestra cuenta, sorteando las ruinas de un modelo diseñado para el control y los privilegios, indiferente a los padecimientos de la gente.  El modelo de las apariencias, de los grandes anuncios, como el de aquel cuida carros que, con gran creatividad, me aseguraba unos años atrás: “tranquilo que eso no lo toca ni Chávez”.
Tras 21 planes de seguridad, el país es un constante luto.  Ayer un robo masivo en la estación de metro La Paz dejaba al menos un herido de bala, llevándose por delante la pantomima de militarizar el transporte público y dejando en ridículo el nombre de la estación.  En medio de epidemias de dengue y chinkungunya no hay medicinas para tratarlas, como tampoco hay para los padecimientos crónicos ni para la planificación familiar.  Comida tampoco hay, escasea lo más básico y a la gente se le va la vida en una cola.  Así que no, no estamos bien cuidados, el gobierno nos ha dejado a la intemperie, como si no fuese problema suyo, en un sálvese quien pueda que se nos ha metido hasta los tuétanos.
Por eso necesitamos un cambio radical, lo que está hoy no funciona.  Transformar el Estado para que sirva al ciudadano y no al revés.  Sustituir el show por el trabajo, la irresponsabilidad por la seriedad.  Sólo así avanzaremos hacia una sociedad de progreso, justa e incluyente, sin chantajes.  Esa es la Venezuela que queremos, ese es el país que nos empeñamos en construir.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Fermín: Más de mil millones malgastados en la reconstrucción de Parque Central

Fermín: "El gobierno lleva 10 años reconstruyendo las Torres de Parque Central" (RunRunes)


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Desde las adyacencias de las Torres de Parque Central, el Secretario Adjunto de Organización de Primero Justicia en Caracas, Daniel Fermín denunció, este miércoles, el despilfarro de dinero que hizo el gobierno con la reconstrucción de dichas Torres.
“El Gobierno tiene más de 10 años reconstruyendo las Torres de Parque Central. Cuando se inicio el proyecto de reconstrucción, en el año 2004,  tenía un costo de 120 millones de bolívares y actualmente tiene un valor de 915 millones de bolívares, los cuales se han aprobado, pero aún no se ha culminado la obra”.
En ese sentido el dirigente de la tolda amarilla se preguntó ¿Qué ha hecho el Gobierno con todo los millones que se aprobaron para la reparación de las Torres?.  Van 10 años reconstruyendo una obra, la cual originalmente se construyó en 5 años con menos tecnología y con menos inversión.
Fermín sostuvo que el Gobierno ha anunciado en 8 oportunidades la entrega del proyecto de Parque Central: Primero anunció que sería para el año 2006 y ahora la entrega será para el año 2016.
“Hasta cuando este Gobierno seguirá engañando al pueblo, anuncian en cadena nacional que finalizarán las obras incumplidas, aprueban nuevos presupuestos y no hacen más nada, ya basta de tanta burla hacia los venezolanos”.
El dirigente de Primero Justicia exigió a la Contraloría General de la República, a la  Cámara del Municipio Libertador y al Cabildo Metropolitano de Caracas para que abrán una investigación sobre el dinero aprobado para la reparación de estos dos edificios y le den respuesta a los habitantes de Caracas.
Por último, Fermín llamó a los venezolanos a unificarse y consolidar una gran mayoría, “desde Primero Justicia queremos recordarle a todos los venezolanos que seguiremos en las calles defendiendo sus derechos y exigiéndole al Gobierno Nacional que cumpla con sus funciones”.
Recordemos que el domingo 17 de octubre de 2004, a las 00:05 am., se inicio el incendio en el piso 34 de la Torre Este de Parque Central, el cual siguió sin control hasta el piso 56. Bomberos de Caracas trabajaron durante más de 15 horas para sofocar el fuego. Pero en noviembre del año 2012 otro incendio se registró en el piso 11 de la Torre Oeste. No hubo lesionados y los bomberos controlaron la situación. Y desde ese entonces los caraqueños esperan por la reconstrucción de la Torres de Parque Central.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Mareo Socialista (Publicado en Tal Cual y RunRunes)

Que el chavismo no es monolítico lo sabemos desde hace tiempo.  La alianza oficialista está compuesta de factores diversos: comunistas ortodoxos, militaristas clásicos, agentes cubanos, oportunistas de oficio y pare usted de contar.  Sin embargo, lo heterogéneo en el chavismo se oculta tras un manto de supuesta disciplina que en realidad resulta más del dominio absoluto del PSUV en lo que denominan el Polo Patriótico.

Episodios de divergencias se ven de vez en cuando.  Una de las primeras fue el fracaso de Chávez en construir un partido único, a la usanza comunista, cuando precisamente el PCV y un grupo de partidos rechazaron la invitación a fusionarse.  Luego ha habido críticas, muy tímidas, a políticas puntuales del gobierno.  De modo que hasta en el seno de la revolución la disidencia es un hecho que celebramos, no porque debilite al adversario, sino porque manifiesta que un destello del espíritu democrático venezolano vive incluso en quienes adelantan un proyecto profundamente autoritario desde el poder.

Un grupo en particular que ha hecho olas en los últimos tiempos es la Marea Socialista, facción del PSUV en cuyas filas se reconocen actores como Nicmer Evans y Ana Elisa Osorio, otrora ministra de Chávez.  Las críticas de este grupo han ido escalando y se recogen semanalmente en los pocos medios críticos que quedan.  El suyo no es un planteamiento reformista, todo lo contrario.  Plantean que el remedio al chavismo es más chavismo.

Marea Socialista ha realizado un ramillete de denuncias en las últimas semanas.  Declararon que “la revolución no puede ser militarista”.  Manifestaron su inconformidad con el método de elección de los delegados al Congreso del PSUV.  Rechazaron un desfalco de 259 mil millones de dólares en quince años por sobrefacturación de importaciones y otros guisos cambiarios.  Alertaron que en la JPSUV, agrupación juvenil del partido de gobierno, no hay democracia interna sino dedazos e imposiciones.  Denunciaron que el Cencoex oculta datos de las divisas otorgadas.  Rechazaron que “los ideales del socialismo se están asfixiando” en el actual gobierno.  Lanzaron campañas contra lo que llaman la privatización de CITGO.  Censuraron el clientelismo.

En boca de Nicmer Evans han salido otros tantos pronunciamientos contra la corrupción, la inflación, las presiones de la cúpula del PSUV a los nuevos dueños de los medios de comunicación para que censuren a Marea Socialista, casos de hackeo, insultos y amenazas, la impunidad.  Declaraba el politólogo Evans que “es un error del gobierno criminalizar y perseguir al chavismo crítico”.

¿Qué solución propone Marea Socialista a la crisis? Más socialismo.  En una oportunidad plantearon monopolizar el comercio exterior y nacionalizar la banca.  Ahora llaman a una “intervención” y a una auditoría pública con participación ciudadana ante la inacción del BCV, la FGR, AN y el Presidente.  Con un desesperado “Chávez, ¡cuánta falta haces!” plantean profundizar el control de cambio, diciendo que el problema no es el mecanismo sino los encargados de su aplicación.  Defienden a ultranza el modelo, lo suyo es personal.

Detrás del tono crítico y la manifestación disidente, sin embargo, se esconde el libreto más trillado del comunismo, que reza algo como “este no es el socialismo (comunismo) de verdad, es una desviación.  El de verdad sí es bueno, sí funciona”.  Lo aplicaron los comunistas al quedar desnudos ante los horrores de Stalin, también ante el desmoronamiento del “socialismo real” y la caída del comunismo.  Es una gran estafa.  El legado del comunismo y de sus alias “suaves” como el socialismo marxista está a la vista: miseria, pobreza, colas, hambre, corrupción, represión, autoritarismo.  La esclavitud del hombre.  Basta revisar la historia de la Unión Soviética, de Cuba, de Corea del Norte.

También resulta estruendoso el ruido de la incoherencia.  Un ruidoso “¡¿Ahora sí?!” ante las críticas.  Que la revolución es militarista lo sabemos desde hace 22 años, cuando Chávez surgió en un sangriento golpe de Estado y se puso al frente de un proceso, en primer lugar, como jefe militar, en medio un grotesco culto a la personalidad.  La corrupción desmedida ha sido una constante que se ha llevado por los cachos a todos los demás casos juntos en nuestra historia.  Lo mismo el autoritarismo, el clientelismo, las presiones a los medios, las amenazas, la impunidad, la persecución, el chantaje.  ¿Ahora sí? ¿Porque les afecta a ellos?

Marea Socialista ha dejado claro que su problema es con las personas, no con el modelo.  Lo suyo es una rencilla con Nicolás Maduro, no con el socialismo.  Son coautores y copartícipes de la estafa, patrocinantes del modelo fracasado que acaba con el país.  Son cómplices de la ruina de la Nación.

De modo que no pueden ser aliados del cambio quienes sólo quieren profundizar y radicalizar lo que nos trajo a todo esto: los controles, el estatismo asfixiante, la anulación del ciudadano.  El cambio es lo distinto, otra propuesta, otra visión y modelo para que Venezuela avance.  Ese cambio viene de la mano del progreso, de una alternativa que ponga primero a los venezolanos y cuyo norte sea un Estado al servicio del pueblo, nunca al revés, con una economía productiva y un sector privado robusto, con un Estado que garantice realmente los derechos y la inclusión sin chantajes.  No es profundizar el desastre sino cambiar radicalmente el rumbo.  Esa es la verdad, lo demás es un mareo socialista.

@danielfermin